Por Redacción
Teatro Dolby, Hollywood, 16 de marzo de 2026.- La película “Una batalla tras otra” se coronó como la gran triunfadora de la 98ª edición de los Premios Oscar, celebrada anoche, al llevarse seis estatuillas, incluyendo los máximos galardones de Mejor Película y Mejor Director para Ryan Coogler. La ceremonia, que evitó referencias explícitas a la política internacional, también consagró a Michael B. Jordan con su primer Oscar como Mejor Actor y celebró el éxito de la cinta de terror histórico “Los pecadores”, que obtuvo cuatro premios.
El filme ganador, dirigido por Ryan Coogler, superó ampliamente a sus competidores en una noche donde el cine de género y las narrativas personales tuvieron un lugar protagónico. “Una batalla tras otra” sumó además premios en categorías técnicas, consolidando una victoria contundente. Por su parte, “Los pecadores”, un thriller de vampiros ambientado en la era de las leyes Jim Crow en Estados Unidos, recibió una ovación de pie en el teatro Dolby tras ganar cuatro de sus 16 nominaciones, destacándose en áreas como fotografía, a cargo de Autumn Durald Arkapaw.
En el apartado actoral, el momento más emotivo lo protagonizó Michael B. Jordan, quien al recibir el Oscar a Mejor Actor rindió un sentido homenaje a los actores afroamericanos pioneros que abrieron camino en la industria. “Este premio no es solo mío, es de todos aquellos que lucharon para que hoy yo pudiera estar aquí”, declaró el actor desde el escenario. En la categoría femenina, la ganadora fue Jessie Buckley por su papel en “Hamnet”.
Otras producciones destacadas fueron “Frankenstein”, que se alzó con tres premios, y la animación “K-pop Demon Hunters”, que obtuvo dos galardones. Películas como “F1” y “Weapons” lograron una estatuilla cada una. La ceremonia, presentada por un anfitrión cuyo nombre no fue especificado en las fuentes, transcurrió sin incidentes y con un tono marcadamente cinematográfico, alejado de los discursos políticos que han caracterizado ediciones anteriores.
El éxito de “Los pecadores”, que combina elementos de horror con una banda sonora de blues para criticar el racismo histórico, fue visto como una señal de la audacia de la Academia para premiar géneros tradicionalmente menos considerados. La película del director Oliver Laxe demostró que el terror puede ser un vehículo poderoso para la reflexión social. Con estos resultados, los Oscar 2026 cerraron un ciclo reconociendo tanto el mérito artístico de grandes producciones como la valentía de propuestas narrativas innovadoras y arriesgadas.