Por Redacción
Los Ángeles, 19 de marzo de 2026.- La 98ª edición de los Premios Óscar, celebrada el 17 de marzo en el Dolby Theatre, registró una audiencia total de 17.9 millones de espectadores, lo que representa una caída del 9% respecto a la ceremonia de 2025, que convocó a 19.7 millones. Pese al descenso en la televisión tradicional, la gala mantuvo su dominio como el contenido más visto del domingo y generó un récord de interacción digital con 184 millones de impresiones en redes sociales, un aumento del 42.4%.
Disney, propietaria de la cadena transmisora, confirmó que la calificación promedio entre adultos de 18 a 49 años fue de 3.92 puntos, inferior a los 4.54 obtenidos el año anterior. Esta cifra marca la audiencia más baja desde 2022, cuando se registraron 16.6 millones de televidentes. Sin embargo, la transmisión logró duplicar la audiencia de los Globos de Oro, superándola en un 106%.
Más allá de las cifras, la noche estuvo marcada por la controversia surrounding a Teyana Taylor, actriz nominada que perdió el premio frente a Amy Madigan. Tras mostrar una reacción efusiva de decepción al perder, Taylor utilizó su perfil en la red social X para defenderse de las críticas recibidas por su lenguaje corporal durante la anuncio del ganador.
“El mundo alberga tanta miseria que los corazones afligidos olvidan el rostro de la felicidad”, escribió la artista en su mensaje, añadiendo que “aplaudir la victoria de otro requiere algo que muchos nunca aprendieron: cómo ganar con gracia y alegría pura, y cómo perder con gracia, la frente en alto y dignidad”. Sus comentarios buscan replantear el debate sobre la etiqueta y la emocionalidad en las grandes premiaciones.
La ceremonia, presentada en parte por Zoe Saldaña, se posicionó como el tema más comentado a nivel mundial en la plataforma X durante su emisión. La Academia reportó un crecimiento en sus seguidores digitales, alcanzando los 21.6 millones, lo que refleja un desplazamiento del consumo hacia las plataformas streaming y sociales, a pesar de la erosión en la televisión lineal.
Este escenario de audiencia dividida entre lo tradicional y lo digital establece un nuevo precedente para la industria, donde la relevancia cultural de los Óscar se mide tanto por los ratings nocturnos como por la viralidad instantánea de los momentos que ocurren dentro del Dolby Theatre.