Leópolis, 25 de marzo de 2026.- Rusia lanzó casi mil drones de ataque contra Ucrania en las últimas 24 horas, en una de las ofensivas aéreas más intensas desde el inicio de la invasión, mientras sistemas de defensa ucranianos neutralizaron 541 aparatos y se registraron 15 impactos directos. Simultáneamente, la tensión se expandió hacia los países bálticos con incidentes de drones en Estonia y Letonia, y el primer ministro húngaro, Viktor Orbán, anunció el corte del suministro de gas hacia territorio ucraniano.
La Fuerza Aérea de Ucrania confirmó la magnitud del ataque nocturno y diurno que abarcó diversas regiones del país. De los casi mil proyectiles lanzados por Moscú, las defensas lograron interceptar más de la mitad, aunque 15 unidades lograron alcanzar sus objetivos. El presidente Volodímir Zelenski ha mantenido silencio oficial inmediato sobre los detalles operativos, mientras las autoridades evalúan las consecuencias de los impactos en zonas civiles e infraestructura crítica.
En el norte del conflicto, un dron de origen ruso impactó la madrugada de este miércoles contra la chimenea de una central eléctrica en Auvere, Estonia, tras penetrar el espacio aéreo desde territorio ruso. El Servicio de Seguridad Interna (ISS) de Estonia reportó el incidente a las 3:43 horas; la fiscal general del estado, Astrid Asi, declaró que según la información disponible el aparato no iba dirigido intencionadamente contra el país báltico. No se registraron heridos ni daños significativos en la infraestructura energética.
Por su parte, autoridades letonas informaron que dos drones cruzaron su espacio aéreo y explotaron sin causar daños. Funcionarios de seguridad en la región señalaron que los aparatos procedían de Rusia y Bielorrusia, aunque existen indicios que sugieren que podrían haber sido lanzados por fuerzas ucranianas en el contexto de los ataques al puerto ruso de Ust-Luga. El Ministerio de Relaciones Exteriores de Estonia, Margus Tsahkna, enfatizó que estos eventos son consecuencia de la guerra de agresión a gran escala.
En un desarrollo político paralelo, el primer ministro de Hungría, Viktor Orbán, anunció este miércoles la decisión de cortar gradualmente el suministro de gas a Ucrania. La medida se produce en medio de una campaña electoral interna y refleja la histórica tensión entre Budapest y Kiev, agravada por la negativa húngara a apoyar militarmente a Ucrania y el bloqueo de sanciones europeas contra Rusia. No se han detallado públicamente los volúmenes exactos ni el calendario específico de la suspensión del flujo energético.
La UNESCO expresó su alarma por los reportes de daños en un sitio patrimonio mundial en Leópolis, específicamente en la iglesia de San Andrés del siglo XVII, aunque no se ha confirmado oficialmente la existencia de víctimas en este recinto religioso. La escalada de ataques ocurre mientras se mantiene una pausa en las conversaciones mediadas por Estados Unidos entre delegaciones de Moscú y Kiev.
La situación en la región del Báltico se mantiene bajo vigilancia ante el aumento de violaciones de espacio aéreo en países vecinos a la zona de guerra. Las autoridades estonianas y letonas continúan sus investigaciones para clarificar las trayectorias y orígenes precisos de los aparatos detectados, en un escenario donde la frontera entre operaciones militares y incidentes transfronterizos se ha vuelto crítica para la seguridad regional.