Barcelona, 25 de marzo de 2026.- Noelia Castillo Ramos, una joven de 25 años con paraplejia residente en Barcelona, procederá a recibir la eutanasia tras el rechazo del Tribunal Europeo de Derechos Humanos (TEDH) a suspender el procedimiento esta semana. La decisión de la corte europea despeja el último obstáculo legal después de que el padre de la paciente agotara las vías judiciales en España para intentar frenar la prestación, mientras que la justicia española y los organismos médicos avalaron la solicitud de la joven.
El caso ha estado marcado por un conflicto familiar, donde el progenitor se ha opuesto frontalmente a la decisión de su hija, contando con el respaldo de la organización Abogados Cristianos. Pese a los recursos presentados ante el Tribunal Supremo y el Tribunal Constitucional, las instancias judiciales españolas confirmaron que Noelia cumple con los requisitos para acceder a la ayuda para morir, reconociendo su capacidad mental para tomar la decisión de forma libre e informada.
Ante la imposibilidad de detener el proceso en las cortes nacionales, el padre solicitó medidas cautelares al TEDH, organismo que negó frenar el procedimiento. Con esta resolución, se permite que la prestación se lleve a cabo conforme a la ley vigente, poniendo fin a un litigio que se extendió por casi dos años.
En declaraciones proporcionadas por la familia, la madre de Noelia expresó su postura respecto a la situación: “No estoy conforme, pero siempre voy a estar a su lado”. Por su parte, la joven ha manifestado en entrevistas recientes su deseo de concluir con su sufrimiento, afirmando que quiere “irme ya en paz y dejar de sufrir”.
La situación de Noelia Castillo ha generado un debate nacional en España sobre los límites de la intervención familiar en el derecho a morir. Los informes médicos en Cataluña describieron su padecimiento como grave, crónico e imposibilitante, fundamentando la autorización de la prestación dentro del sistema de salud.
Con la negativa del tribunal de Estrasburgo a intervenir cautelarmente, el procedimiento administrativo queda expedito para su ejecución inmediata en Barcelona, cerrando la fase de controversia legal que ha mantenido el caso en la atención pública durante los últimos meses.