Por Redacción
Venezuela, 19 de marzo de 2026.- La presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, destituyó este miércoles a Vladimir Padrino López como ministro de Defensa, poniendo fin a más de una década al frente de la cartera castrense, en un cambio que coincide con el anuncio de Estados Unidos sobre la flexibilización de sanciones al sector energético del país sudamericano. Padrino, quien ocupaba el cargo desde el 24 de octubre de 2014, fue reemplazado por Gustavo González López, exdirector de los servicios de inteligencia SEBIN y DGCIM.
En un comunicado oficial, Rodríguez agradeció a Padrino López “por su entrega, su lealtad a la Patria y por haber sido, durante todos estos años, el primer soldado en la defensa de nuestro país”. Por su parte, el ahora exministro señaló que “ha sido el más alto honor de mi vida servir a la Patria como soldado, y proteger la paz y la unidad nacional durante todos estos años al frente del Ministerio del Poder Popular para la Defensa”.
El relevo se produce en un contexto de acercamiento entre Caracas y Washington, luego de que el Departamento del Tesoro estadounidense emitiera licencias para autorizar a empresas de ese país a aumentar su participación en el sector energético venezolano. Esta medida representa un giro significativo en la política exterior de la administración Trump hacia Venezuela.
El cambio ministerial ocurre dos meses y medio después de la captura del expresidente Nicolás Maduro en una operación militar estadounidense el 3 de enero de 2026, evento que marcó un punto de inflexión en las relaciones bilaterales. La designación de González López, con amplia experiencia en inteligencia y seguridad, sugiere un reajuste en la estrategia de seguridad del gobierno venezolano.
Las fuentes oficiales no especificaron si la salida de Padrino fue voluntaria o forzada, ni detallaron las nuevas responsabilidades que asumirá el exministro. Tampoco se precisaron las condiciones específicas de las licencias otorgadas por Estados Unidos ni el impacto concreto que tendrán en las relaciones bilaterales.
Analistas políticos consideran que este movimiento podría indicar una reconfiguración del poder dentro del chavismo en medio de las negociaciones con Washington, aunque se desconoce la reacción de las Fuerzas Armadas venezolanas ante el cambio en su liderazgo después de más de once años bajo el mando de Padrino López.