Barcelona, 21 de abril de 2026.- La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, participó en la IV Cumbre en Defensa de la Democracia celebrada en esta ciudad, donde sostuvo una reunión bilateral de casi una hora con el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez. Durante el encuentro, ambos mandatarios acordaron reactivar el diálogo bilateral en materias de energías renovables, comercio y cultura.
En el marco de la cumbre, Sheinbaum propuso destinar el 10% del gasto mundial en armamento para impulsar un programa global de reforestación que permita a millones de personas plantar millones de hectáreas cada año. Asimismo, presentó una propuesta de declaración en contra de la intervención militar en Cuba y anunció que se enviarán exposiciones sobre la grandeza de las culturas originarias de México a España. La mandataria invitó a que México sea la sede de la próxima Cumbre en Defensa de la Democracia en 2027.
Respecto a las relaciones entre ambas naciones, Sheinbaum abordó con Sánchez la polémica sobre la conquista de América, mencionando la existencia de una carta de Carlos V que reconoce abusos de Hernán Cortés durante dicho periodo. La presidenta afirmó que no hay crisis diplomática con España y que nunca la ha habido. “No hay crisis diplomática, nunca la ha habido. Lo que queremos es que se reconozca la fuerza de los pueblos originarios para nuestra patria”, declaró Sheinbaum.
Por su parte, Pedro Sánchez ofreció disculpas públicas por los insultos de la derecha y ultraderecha española hacia la cumbre. La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, calificó el evento como una “reunión de narcoestados”, mientras que el eurodiputado de Vox, Hermann Tertsch, lo describió como un “aquelarre comunista”. Sánchez comentó sobre el encuentro: “He conversado con la presidenta Claudia Sheinbaum sobre la situación global y la clave de avanzar en las relaciones UE – México. Compartimos una gran sintonía sobre cómo continuar estrechando nuestros tan especiales lazos culturales, económicos y sociales”.
Sheinbaum viajó a Barcelona el 18 de abril de 2026, acompañada por el secretario de Relaciones Exteriores, Roberto Velasco, y el coordinador de la Oficina de la Presidenta, Lázaro Cárdenas Batel. Durante su estancia, también se reunió con el cantante y compositor español Joan Manuel Serrat. Al finalizar su participación, la presidenta regresó a México en un vuelo comercial en clase turista.
En contraste con los planteamientos de la cumbre, la magistrada en retiro María Emilia Molina afirmó que en México se está desmontando la democracia. “En México no estamos fortaleciendo la democracia. La estamos desmontando”, dijo Molina, quien señaló que se ha debilitado la independencia judicial, se han erosionado los contrapesos y se han desmantelado instituciones autónomas en el país.