Ciudad De México, 20 de junio de 2026.- En el marco de las celebraciones por el Día del Padre, se publicó una reflexión poética que explora la naturaleza de la paternidad, describiendo a los progenitores como guías y sembradores de esperanza.
El autor del texto se define a sí mismo como “un hombre sencillo, hecho de barro, latidos y esperanza”, reconociendo que esta condición no lo exime de las dificultades humanas. Al cuestionar qué significa ser padre, escribe: “¿Qué es ser Papá? Ser un hombre sencillo, hecho de barro, latidos y esperanza; no ajeno al temor, al viento de las dudas, a las caídas ni a las derrotas”.
La pieza literaria profundiza en el rol paternal calificándolo como una labor de construcción y viaje. “¿Qué es ser Papá? Un tejedor de destinos, artesano de preguntas, viajero incansable que cruzó la niebla de lo desconocido para sembrar respuestas en los ojos de sus hijos”, señala el escrito.
Asimismo, la reflexión aborda el aspecto del sacrificio y la empatía hacia los hijos. El autor describe esta figura como “un guerrero errante que ha velado noches enteras escuchando el murmullo de la preocupación, que ha sentido propias sus enfermedades, sus caídas y sus tristezas”.
Según el texto, asumir el papel de columna del hogar ha transformado la existencia del autor en un “cauce de gratitud”. La reflexión concluye con una declaración de afecto y reconocimiento hacia quienes le permitieron aprender este rol: “Los amo. Gracias por enseñarme el más hermoso de los oficios: ser papá”.