Entrevista a Iván Hernández Díaz delegado de los programas de Bienestar
3 de febrero de 2026
Desde abril de 2025, Guerrero ha sido escenario de un intenso trabajo territorial encabezado por Iván Hernández Díaz, quien ha recorrido comunidades de la Costa, la Sierra y La Montaña para supervisar y fortalecer la implementación de los Programas para el Bienestar. En esta entrevista, el funcionario comparte los avances, retos y experiencias más significativas de una política social basada en la cercanía con la gente, la atención directa en los hogares y la coordinación entre los distintos niveles de gobierno para llevar apoyos, servicios y esperanza a las regiones históricamente más marginadas del estado.
Periodista: Desde abril de 2025 lo hemos visto recorrer comunidades de todo Guerrero. ¿Qué lo motiva a realizar estas visitas constantes a localidades incluso muy alejadas?
Iván Hernández Díaz: Mi principal motivación es estar cerca de la gente, escuchar sus necesidades de primera mano y asegurar que los programas sociales lleguen hasta el último rincón. En Guerrero hemos logrado una cobertura amplia de apoyos, atendiendo todos los sectores de la población, desde la costa hasta la sierra. Esto implica viajar a comunidades remotas, pero vale la pena cuando ves el impacto: miles de familias guerrerenses están mejor gracias a la llegada oportuna de los apoyos sociales. Personalmente, nada se compara con entrar a una comunidad y saber que llevamos un alivio real; para muchas familias, ese apoyo extra significa un verdadero alivio. Eso es lo que nos mueve cada día.
Periodista: Uno de los programas emblemáticos recientes es Salud Casa por Casa. ¿En qué consiste y qué avances ha tenido en Guerrero?
Iván Hernández Díaz: Salud Casa por Casa es una estrategia de atención médica preventiva y cercana: brigadas de profesionales de la salud visitan los hogares de adultos mayores y personas con discapacidad para realizar consultas y seguimiento médico sin que ellos tengan que desplazarse. Iniciamos en junio de 2025 y, en una primera etapa, estamos visitando cada hogar para armar el expediente clínico de cada persona. A la fecha llevamos decenas de miles de visitas domiciliarias en Guerrero –tan solo a mitad de 2025 ya se habían realizado más de 75 mil visitas– y contamos con alrededor de 900 servidores de la salud recorriendo comunidades de la montaña, la costa y la zona rural. En total, pensamos cubrir a unos 330 mil guerrerenses (adultos mayores y personas con discapacidad) con este programa, con una meta de ampliar la cobertura hasta 400 mil. Es un esfuerzo enorme, pero Guerrero hoy se ubica entre los estados con mayores avances a nivel nacional en este programa, gracias a esa atención directa y territorial que se brinda a las familias.
Periodista: En esas visitas casa por casa, ¿ha vivido alguna experiencia que le haya conmovido o que refleje la importancia del programa?
Iván Hernández Díaz: Muchas. Recuerdo una visita en la región de La Montaña, en un pueblito donde un señor de más de 80 años nos recibió sorprendido porque era la primera vez que un médico llegaba hasta su puerta. Allí mismo detectamos que tenía la presión muy alta, algo que él desconocía. Gracias a la intervención, ahora está en tratamiento y evitando complicaciones. Este importante programa impulsado por nuestra presidenta Claudia Sheimbaum literalmente está salvando vidas. La gente nos dice que nunca pensaron ver este tipo de atención en sus comunidades. Ver sus rostros de tranquilidad llegan las enfermeras y darles la certeza de que estaremos al pendiente, de verdad me conmueve profundamente.
Periodista: Usted menciona comunidades muy apartadas. Justamente, Guerrero tiene zonas indígenas y rurales de difícil acceso. ¿Cómo ha visto la respuesta de estas comunidades a los programas del Bienestar?
Iván Hernández Díaz: La respuesta ha sido muy positiva porque llevamos un modelo diferente, de participación activa de la gente. Por ejemplo, en la localidad afromexicana de Ocotillo, en Coyuca de Benítez (Costa Grande), visité una obra donde los propios habitantes administraron directamente un recurso federal de un millón de pesos para mejorar su infraestructura. Pavimentaron andadores que conectan la primaria, el jardín de niños y calles principales, mejorando la vida cotidiana en su pueblo. Al concluir la visita allí, pude ver el orgullo en sus rostros. Les dije que acciones así representan la esencia de la transformación social que impulsa el gobierno de la Cuarta Transformación: un modelo en el que el pueblo participa, decide y rinde cuentas sobre los recursos, demostrando que la honestidad y la organización comunitaria son el camino hacia un desarrollo con justicia social. Cuando la comunidad se apropia de los proyectos, los resultados son profundos y duraderos.
Periodista: Otro sector prioritario es el de las mujeres mayores de 60 años. Lanzaron la Pensión Mujeres Bienestar en 2024. ¿Qué resultados ha tenido y qué significa para las beneficiarias?
Iván Hernández Díaz: Este programa ha sido un acto de justicia social para miles de mujeres. En Guerrero logramos incorporar ya a más de 76 mil mujeres de 60 a 64 años a la Pensión Mujeres Bienestar. Son mujeres que antes no tenían acceso a pensión alguna, y ahora reciben un apoyo bimestral de 3,100 pesos que reconoce su trabajo de toda una vida en el hogar, con sus familias y comunidades. He escuchado a señoras decir que por fin se sienten valoradas. Además, en nuestras comunidades indígenas y afromexicanas empezamos a otorgar esta pensión desde los 60 años (mientras que a nivel nacional inicialmente era a partir de 63), precisamente porque sabemos que en las zonas más vulnerables de Guerrero ellas requieren el apoyo lo antes posible. Ahora ya es universal en el estado para todas de 60 a 64 años. Esto no solo les da un ingreso extra, les devuelve independencia y dignidad. Avanzamos así hacia un Guerrero con mayor equidad y bienestar para las mujeres.
Periodista: Hablemos del campo. Muchos guerrerenses viven de la agricultura en la Sierra. ¿Qué impacto ha tenido Sembrando Vida en esas comunidades serranas?
Iván Hernández Díaz: Ha sido transformador. Hace unas semanas estuve en Campo Morado, municipio de Heliodoro Castillo, en la Sierra, reunido con campesinas y campesinos que son beneficiarios de Sembrando Vida. Más de 5,400 personas de Heliodoro Castillo y San Miguel Totolapan participan activamente en este programa solo en esa región, y en todo el estado suman más de 30 mil productores apoyados. Lo que vi allá me llenó de orgullo: comunidades que antes sufrían por la falta de apoyos ahora están produciendo guayaba, nanche, nopal, maguey, árboles frutales y maderables, recuperando sus tierras y fortaleciendo la economía local. Un señor me tomó de la mano y me dijo: “Mire, joven, esto antes era monte y hoy es huerto”, con una sonrisa que lo decía todo. La gente está muy contenta con el programa, porque además de empleo y producción, sienten que ayudan a restaurar el medio ambiente de su Sierra. Cada sembradora y sembrador recibe un apoyo mensual de 6,500 pesos, y en diciembre incluso hicimos un pago doble conforme al calendario para que pasaran mejor las fiestas. Ver ese cambio en la Sierra –gente trabajando su propia tierra con apoyo del gobierno y con esperanza renovada– es de lo más gratificante.
Periodista: En términos generales, tras este año de trabajo intenso, ¿qué cambios tangibles observa en la vida de la gente de Guerrero?
Iván Hernández Díaz: Los cambios se reflejan en miles de hogares. Para empezar, los niveles de pobreza han disminuido; estamos viendo que muchas familias están saliendo adelante. Datos recientes mostraron que en el primer año de la presidenta Claudia Sheinbaum, cerca de 285 mil guerrerenses salieron de la pobreza y millones más en México dejaron atrás esa condición histórica. Además, programas como la Pensión Mujeres Bienestar literalmente le han cambiado la vida a unas 70 mil mujeres en el estado que ahora tienen ingresos propios. Si sumamos todos los apoyos –adultos mayores, personas con discapacidad, jóvenes, campesinos, mujeres–, más de un millón y medio de guerrerenses han visto mejoras concretas en su calidad de vida en este último año. Eso se traduce en hijos mejor alimentados, abuelos con sus medicinas, comunidades con obras nuevas. Son cambios visibles en lo cotidiano. Aún falta camino por recorrer, pero los resultados ya se sienten en cada región: desde la Montaña hasta la Costa, la gente empieza a tener más estabilidad y esperanza.
Periodista: Implementar tantos programas requiere coordinación. ¿Cómo ha sido el trabajo con el gobierno federal de la presidenta Sheinbaum y con el gobierno estatal de Evelyn Salgado?
Iván Hernández Díaz: Ha sido una coordinación ejemplar y muy cercana. La presidenta Claudia Sheinbaum quiere profundamente a Guerrero –lo ha dicho y lo demuestra con frecuentes visitas y nuevos programas– y la gobernadora Evelyn Salgado es una gran aliada que conoce el territorio palmo a palmo. Juntas han logrado una sinergia extraordinaria; nosotros, como representantes federales en el estado, trabajamos de la mano con el gobierno estatal para que las políticas nacionales se adapten a la realidad local. Un ejemplo fue el arranque simultáneo de Salud Casa por Casa: mientras la presidenta lo lanzaba a nivel nacional, aquí la gobernadora Evelyn Salgado lo ponía en marcha en Chilpancingo, codo a codo con nosotros. Esa coordinación asegura que no haya duplicidades ni vacíos. Puedo decir que Guerrero se siente arropado tanto por el Gobierno de México como por el estatal. Cuando las tres instancias –federal, estatal y los equipos en territorio– trabajamos unidas, los beneficios llegan más rápido y con mayor eficacia. Y en Guerrero hoy se gobierna así, en equipo y con el corazón puesto en la gente.
Periodista: Para finalizar, ¿cuáles son los siguientes pasos? ¿Qué viene en 2026 para consolidar estos esfuerzos de Bienestar en Guerrero?
Iván Hernández Díaz: Vamos a redoblar el paso, no podemos conformarnos. En 2026 nuestro compromiso es seguir fortaleciendo todos los Programas para el Bienestar en la entidad. Por ejemplo, en Salud Casa por Casa pasaremos a la siguiente etapa: después de levantar los expedientes clínicos, tocará llevar medicamentos y seguimiento puntual a quienes lo necesiten, asegurando una atención integral. Ningún adulto mayor quedará sin visita médica periódica, especialmente en comunidades de la Montaña y la Sierra donde ya operan las brigadas móviles. Continuaremos también con la incorporación de más beneficiarios en pensiones y apoyos; no queremos que nadie que tenga derecho se quede fuera. La prioridad del Gobierno de México, que nos ha marcado la presidenta Sheinbaum, es garantizar derechos y bienestar con una política social cercana, territorial y con resultados visibles. Eso haremos en plena coordinación con ella y con la secretaria de Bienestar, Ariadna Montiel, respaldados por el gobierno estatal. En resumen, viene un año de mucho trabajo en territorio, de seguir tocando puertas casa por casa, de escuchar y resolver. Mi meta es que al finalizar 2026 podamos decir que Guerrero dio otro gran paso adelante en justicia social. Seguiremos poniendo el corazón en cada comunidad hasta lograrlo.Periodista: Muchas gracias por su tiempo y por compartir estas historias con nosotros, delegado.
Iván Hernández Díaz: Gracias a ustedes. Este proyecto es de todo el pueblo de Guerrero, y seguiremos caminando juntos.