Por Redacción
Ciudad De México, 23 de marzo de 2026.- En la recta final hacia la Copa del Mundo 2026, México vive una semana de contrastes marcada por la confirmación de eventos deportivos de alto nivel, la reinauguración de estadios y desfiles culturales, pero también por controversias logísticas en el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM) y debates legislativos sobre la entrada de personal militar extranjero. Los preparativos incluyen un amistoso entre España y Perú programado para junio, así como la reapertura del Estadio Banorte, mientras autoridades enfrentan críticas por la saturación en la terminal aérea y analizan solicitudes de ingreso de elementos de la Armada de Estados Unidos.
Agustín Lozano, presidente de la Federación Peruana de Fútbol (FPF), confirmó que la selección de su país disputará un partido amistoso contra España el 8 de junio en territorio mexicano, como parte de la preparación previa al inicio del torneo mundialista cuya inauguración está prevista para el 11 de junio con un encuentro entre el anfitrión y Sudáfrica. Esta noticia se suma a los reportes sobre la reinauguración del Estadio Banorte, ocurrida el 28 de marzo, recinto que tendrá una capacidad para 700 automóviles en su estacionamiento, según datos proporcionados por el Grupo Ollamani, encargado de la operación del inmueble.
Paralelamente a los eventos deportivos, la Secretaría de Cultura de la Ciudad de México llevó a cabo la Mega Procesión de las Catrinas, un evento cultural que busca integrar la identidad local con la festividad global que se aproxima. Sin embargo, la narrativa de preparación exitosa convive con reportes de caos en el AICM, donde usuarios han enfrentado dificultades operativas. Como medida de mitigación, se habilitó un estacionamiento alterno en la Terminal 2 con 650 cajones, aunque persisten quejas sobre la fluidez del tránsito y el acceso a las instalaciones.
En el ámbito legislativo, la presidenta del Senado, Laura Itzel Castillo, encabeza el análisis de una solicitud relacionada con el ingreso de 35 elementos de la Armada de Estados Unidos al país, un tema que genera debate en torno a la seguridad y la soberanía nacional de cara al evento internacional. La cámara alta debe definir la fecha específica para la sesión donde se discutirá y votará dicha petición, la cual es crucial para los protocolos de seguridad establecidos para el Mundial.
La coexistencia de avances en infraestructura deportiva y cultural con problemas operativos en puntos críticos como el aeropuerto y discusiones políticas sobre la presencia militar extranjera define el panorama actual de México como coanfitrión. A falta de menos de tres meses para el pitazo inicial, las autoridades trabajan para equilibrar la promoción del evento con la resolución de los cuellos de botella logísticos y legislativos que podrían impactar la experiencia de visitantes y participantes.