Por Redacción
La Habana, 30 de julio de 2026.- El presidente de Colombia, Gustavo Petro, arribó a Cuba para realizar su último viaje internacional antes de entregar el poder a Abelardo de la Espriella, evento previsto para dentro de una semana. Según la prensa colombiana y la Presidencia de la República, la visita tendrá una duración de cerca de 48 horas y contará con una reunión con Miguel Díaz-Canel, aunque no se ha divulgado una agenda pública.
El propósito del viaje, según indicó el propio Petro en redes sociales, es enviar un mensaje de solidaridad. El mandatario explicó que canceló una agenda prevista en Estados Unidos la semana anterior para priorizar este encuentro. ‘Lo reemplacé por un lugar que considero vital para la soberanía nacional y la lucha por la vida en el Caribe: la Cuba agredida’, escribió Petro.
La visita ocurre en un contexto de tensión diplomática anunciada por el sucesor de Petro. El presidente electo Abelardo de la Espriella ha informado que su gobierno cerrará las embajadas de Colombia en 14 países, incluyendo a Cuba y Nicaragua, lo que anticipa un rompimiento de relaciones. De la Espriella, quien postula una estrecha alianza con el mandatario estadounidense Donald Trump y da importancia al restablecimiento de vínculos con Israel, afirmó: ‘En mi Gobierno no habrá vínculo alguno con tiranías’.
Petro respondió a estos anuncios criticando la futura orientación de la política exterior colombiana. ‘Como ahora la agenda diplomática colombiana se reducirá a los dictámenes de Tel Aviv que dicen con quién tenemos relaciones diplomáticas de acuerdo a las conveniencias de los genocidas, entonces aislarán a Colombia al pequeño círculo de los amigos del genocidio pues la humanidad está en contra del holocausto humano en Gaza’, señaló el actual jefe de Estado en la plataforma X.
Ante el anuncio del cierre de embajadas, el Ministerio de Exteriores cubano rechazó la decisión. En un comunicado, la cancillería calificó las declaraciones de De la Espriella como acciones que ‘se apartan de las históricas relaciones de amistad y hermandad entre Cuba y Colombia’. Además, advirtió que, de concretarse esta medida, ‘quedaría en evidencia la clara subordinación del próximo gobierno de Colombia a la política de división y confrontación entre nuestras naciones’, agregando que la decisión ‘no tiene la más mínima justificación y tampoco responde a los intereses nacionales colombianos’.