Topolobampo, 08 de junio de 2026.- La oposición a la construcción y operación de una planta de amoniaco en la Bahía de Ohuira, en Topolobampo, Sinaloa, va en aumento, mientras que productores de plátano exigieron al gobierno federal acciones inmediatas para frenar el contrabando de este fruto por la frontera con Guatemala.
Colectivos ambientalistas advierten sobre el riesgo de que ocurra un ‘megaecocidio’ en la región por el proyecto de la planta de amoniaco, propiedad de la empresa Gas y Petroquímica de Occidente (GPO), filial de la firma suizo-alemana Proman AG. El proyecto está siendo financiado con fondos del banco de desarrollo del gobierno alemán, el Banco de Crédito para la Reconstrucción (KfW).
Las comunidades indígenas Yoreme-Mayo, que serían las principales afectadas por la construcción, han encabezado acciones de rechazo al proyecto desde hace más de diez años. Decenas de integrantes reactivaron las protestas y mantienen un plantón permanente en la bahía para impedir la descarga de más equipos. Filiberto Varela, del colectivo ambientalista Aquí No, dijo que las comunidades mantendrán su exigencia de que las autoridades frenen el proyecto.
“Estamos viviendo una lucha histórica ante esta problemática”, declaró Varela. “Estamos hablando de una lucha que parece imposible, pero estamos dispuestos a darlo todo y, si es necesario, a dar la vida, así lo haremos”. El activista agregó: “La bahía de Topolobampo se está vendiendo. No se trata solo de un proyecto; estamos hablando de la construcción de un parque industrial, y la planta de amoniaco es apenas el inicio de este megaecocidio que se pretende realizar”.
Si la construcción de la planta concluye, su operación representaría la producción de unas 2,200 toneladas diarias de amoniaco. Ese nivel de producción derivaría en la utilización de agua marina para sus procesos y en la descarga de 2,000 metros cúbicos de agua caliente por hora en la bahía, la cual forma parte del sistema lagunar Topolobampo-Ohuira-Santa María, catalogado como sitio Ramsar.
Por otro lado, respecto al contrabando de plátano, la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (Sader) expuso que la Dirección General de Sanidad Vegetal del Senasica solicitó a la autoridad fitosanitaria guatemalteca información que permita dar trazabilidad a la mercancía, incluyendo datos desde la producción en campo hasta su empaque. Los productores destacaron que el contrabando por la frontera con Guatemala está generando una competencia desleal.
En sesión de trabajo del grupo V del Sistema Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agropecuaria y Alimentaria se acordó integrar una mesa de trabajo para atender las denuncias de contrabando de ganado y productos agroalimentarios. La Sader indicó que “la introducción ilegal de mercancías es un tema que debe abordarse de manera interinstitucional”, por lo que la mesa estará integrada por las secretarías de Defensa y Marina, Guardia Nacional, Agencia Nacional de Aduanas de México, Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios, Procuraduría Federal de Protección al Ambiente y Fiscalía General de la República.