julieta ramirez, diputada por morena
Por Redacción
México, Mexico, 15 de marzo de 2026.- El partido Morena inició el proceso de encuestas para definir a su candidato o candidata a la gubernatura de Baja California en 2027, un ejercicio que ha puesto sobre la mesa el debate interno sobre el papel que jugará el expresidente Andrés Manuel López Obrador en la vida política nacional y en las decisiones del partido tras dejar el cargo. El proceso, marcado por la competencia entre diversas facciones, incluye a figuras como el alcalde de Tijuana, Ismael Burgueño Ruiz, y la senadora Julieta Ramírez Padilla, entre otros aspirantes.
La contienda por la candidatura en la entidad fronteriza se perfila como un primer termómetro para medir la influencia de López Obrador en la cuarta transformación una vez que concluya su mandato presidencial. Aunque el expresidente no ha hecho declaraciones explícitas sobre su rol futuro, analistas y militantes del partido anticipan que su figura mantendrá un peso significativo en la definición de proyectos y candidatos, siguiendo el modelo de liderazgo moral que ha caracterizado a su movimiento.
Dentro de Morena, el proceso en Baja California ha evidenciado las pugnas entre grupos internos. Por un lado, se encuentran leales al expresidente y a la actual dirigencia nacional, y por otro, facciones estatales que buscan mayor autonomía. El senador Armando Ayala Robles y otros nombres como Evangelina Moreno y Jesús Alejandro Ruiz Uribe también han sido mencionados como posibles contendientes, aunque la falta de una postura unificada refleja la complejidad del escenario local.
La estrategia de encuestas, método preferido por López Obrador para evitar elecciones primarias abiertas que suelen ser más conflictivas, se implementará en los próximos meses. Este mecanismo busca medir no solo la preferencia electoral, sino también la lealtad a los principios del movimiento y la afinidad con el proyecto nacional, factores donde la opinión del expresidente podría ser determinante.
El contexto político en Baja California es particularmente relevante, dado su valor estratégico como estado fronterizo y su historial de alternancia en el poder. Morena busca consolidar su presencia en la región tras haber ganado la gubernatura en las elecciones pasadas, pero enfrenta el reto de mantener la unidad y capitalizar el capital político del expresidente sin que su figura opaque el desarrollo de liderazgos locales.
El debate sobre el rol post-presidencial de López Obrador trasciende Baja California y se enmarca en una discusión nacional sobre el futuro de Morena. Mientras algunos sectores abogan por una transición hacia una estructura partidista más tradicional, otros insisten en que la influencia moral y política del expresidente será crucial para mantener la cohesión y el rumbo del proyecto de la cuarta transformación en los años por venir.