San Salvador, 23 de abril de 2026.- Un tribunal salvadoreño inició el juicio masivo contra más de 400 presuntos líderes de la pandilla Mara Salvatrucha (MS-13). El caso involucra más de 47 mil delitos cometidos entre 2012 y 2022, según información de la fuente.
Los 486 acusados enfrentan cargos por homicidios, feminicidios, extorsión, tráfico de armas y desapariciones forzadas. También se les acusa de rebelión por supuestamente intentar establecer un estado paralelo mediante el control territorial. La Fiscalía salvadoreña presentó autopsias, análisis balísticos y testimonios de testigos como prueba, y solicitó al juez que impusiera la pena máxima de prisión por cada delito.
De acuerdo con la Fiscalía salvadoreña, “un solo acusado podría enfrentar una condena de hasta 245 años de prisión” si es declarado culpable de todos los cargos. El caso incluye órdenes de asesinato para 86 personas entre el 25 y el 27 de marzo de 2022, un fin de semana considerado el más violento en El Salvador desde la posguerra.
Los acusados se encuentran recluidos en cinco prisiones, la mayoría en el CECOT, una cárcel de máxima seguridad inaugurada por el gobierno de Bukele en 2023. Este centro se ha convertido en el símbolo de la política de tolerancia cero de El Salvador contra la violencia de las pandillas. Sin embargo, organizaciones de derechos humanos han descrito las condiciones en el CECOT como inhumanas, con denuncias de tortura, vigilancia constante y prohibición total de contacto con el exterior, incluyendo el acceso a asesoría legal.
Entre los que comparecen en una audiencia virtual se encuentran los líderes veteranos de la MS-13 Borromeo Henríquez y Dionisio Umanzor. Ambos participaron en la tregua entre el gobierno y las pandillas entre 2012 y 2014, ocurrida durante la presidencia de Mauricio Funes.