Por Redacción
México (Región Fronteriza Con El Paso, Ee.Uu.), 16 de marzo de 2026.- La revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) genera una ola de incertidumbre en la región fronteriza norte, donde empresarios reportan el cierre de decenas de plantas maquiladoras y temen cambios en las reglas comerciales que podrían afectar la competitividad. A pesar de que una consulta pública nacional mostró que el 78.5% de los participantes está a favor de renovar el acuerdo, la falta de detalles sobre los ajustes específicos mantiene en vilo a una industria clave para el comercio trilateral.
Marcelo Vázquez Tovar, delegado regional de la Asociación Nacional de la Industria Eléctrica y Electrónica (Anier), expresó su preocupación por el impacto de esta incertidumbre en las industrias locales. “Existe un riesgo latente de que se modifiquen las reglas del juego”, señaló el representante empresarial, quien destacó que la región alberga más de 300 plantas maquiladoras. El temor se traduce en una parálisis de nuevas inversiones y en el cierre de empresas. Según datos del Instituto Mexicano del Seguro Social, en Ciudad Juárez se han cerrado 63 empresas formales desde octubre de 2023, 17 de ellas solo en febrero de este año.
Los resultados de la consulta pública fueron presentados por el secretario de Economía, Marcelo Ebrard, quien busca recabar insumos para la negociación de la modernización del tratado. Sin embargo, la ausencia de un plan claro sobre los ajustes propuestos alimenta la desconfianza entre los industriales. La región fronteriza es un corredor vital para el comercio, con miles de camiones de carga cruzando diariamente hacia Estados Unidos, transportando productos de sectores estratégicos como el automotriz, electrónico, acero y manufactura.
La situación contrasta con el apoyo expresado por al menos 68 asociaciones empresariales estadounidenses, que han defendido públicamente la continuidad y estabilidad del T-MEC. Para los empresarios mexicanos, la clave está en que la modernización del tratado no implique nuevas barreras o costos que desincentiven la producción en México. La incertidumbre actual, advierten, ya está teniendo un costo económico tangible en empleos e inversión en ciudades como Ciudad Juárez.
El proceso de revisión del T-MEC, pactado en el propio texto del acuerdo, se desarrolla en un contexto geopolítico y económico complejo. Mientras el gobierno mexicano busca fortalecer su posición negociadora con la consulta, la industria fronteriza urge por claridad y estabilidad para evitar más cierres y mantener su papel como motor económico de la región. Lo que sigue es un periodo de negociaciones técnicas donde se definirán los detalles que determinarán el futuro de la integración productiva de Norteamérica.