Washington, 16 de abril de 2026.- Funcionarios del gobierno de Estados Unidos evaluaron este miércoles la estrategia de cooperación con México para combatir el narcotráfico, destacando una reducción en las muertes por sobredosis pero advirtiendo contra la idea de que la captura de líderes criminales sea una solución definitiva.
Christopher Landau, titular de la Subsecretaría de Estado para Asuntos del Hemisferio Occidental, señaló el 15 de abril de 2026 durante un foro en Washington organizado por el Meridian International Center y la US-Mexico Foundation, que la muerte o captura de cabecillas no representa el fin del fenómeno. Landau calificó de “pensamiento mágico” la creencia de que descabezar a los grupos delictivos resuelve el problema.
“A veces la gente tiene una especie de pensamiento mágico que les hace pensar que uno resuelve el problema con un tiroteo, como en el OK Corral: matas a un tipo malo, ganas y te vas a casa”, dijo Landau. El funcionario agregó que evita usar el término “cártel” porque sugiere una organización jerárquica, cuando a su juicio se trata de grupos menos ordenados: “Si lo consideramos como una organización excesivamente estructurada, podrías pensar que decapitarlo solucionaría el problema”.
Por su parte, el embajador de Estados Unidos en México, Ronald Johnson, informó el 15 de abril de 2026 que las muertes por sobredosis en su país han disminuido un 35% en comparación con el punto más alto registrado en 2023. Johnson atribuyó este descenso a los trabajos de cooperación entre los gobiernos de los presidentes Donald Trump y Claudia Sheinbaum. “Desmantelar cárteles, junto con la cooperación con México, salva vidas y fortalece nuestra seguridad compartida. Aunque aún queda mucho trabajo por hacer, el progreso es evidente”, afirmó el diplomático.
En otro frente, el Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE) reiteró el 14 de abril de 2026 la vigencia de una recompensa de hasta 10 millones de dólares por información que conduzca a la captura de Iván Archivaldo Guzmán Salazar, líder de la célula conocida como “Los Chapitos”. El ICE advirtió que el sujeto debe ser considerado “armado y altamente peligroso” y señaló que esta facción ha mantenido e incluso expandido el tráfico de drogas, con énfasis en el envío de fentanilo a territorio estadounidense. La recompensa cuenta también con el respaldo del Departamento de Estado y la Administración para el Control de Drogas (DEA).
De los cuatro hijos de “El Chapo” identificados como integrantes de “Los Chapitos”, dos se encuentran detenidos en Estados Unidos: Ovidio Guzmán López y Joaquín Guzmán López. Mientras tanto, la presidenta Claudia Sheinbaum ha insistido en la estrecha cooperación con Estados Unidos en materia de seguridad, precisando que esta se enmarca en el respeto a la soberanía y sin subordinación. A mediados de marzo de 2026, la mandataria explicó que su Gobierno ha rechazado las propuestas de Trump para el ingreso de tropas estadounidenses a territorio mexicano para combatir a los carteles.
Landau concluyó su intervención enfatizando el objetivo de asegurar que los cabecillas no vivan con impunidad: “Queremos asegurarnos de que los cabecillas y narcotraficantes no vivan con impunidad en México. Pero no me hago ilusiones de que eliminar a un capo de la droga en particular vaya a solucionar el problema mágicamente”.