Por Redacción
Ciudad de Mexico, 17 de marzo de 2026.- La Fiscalía General de la República (FGR) reconoció que el complejo de cabañas en Tapalpa, Jalisco, vinculado a la captura y muerte del líder del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), Nemesio Oseguera Cervantes, ‘El Mencho’, fue contaminado por el ingreso de personas no autorizadas, lo que comprometió la cadena de custodia de posibles evidencias. En un comunicado emitido el 16 de marzo, la dependencia que encabeza Ernestina Godoy justificó que la demora en asegurar los seis inmuebles se debió a la falta de condiciones de seguridad, pese a que, según versiones periodísticas, el lugar contaba con respaldo militar y fue visitado por reporteros al día siguiente del operativo, ocurrido el 22 de febrero.
La FGR afirmó que el enfrentamiento donde fue abatido ‘El Mencho’ ocurrió en una zona de campo abierto, despoblada y alejada de las cabañas, por lo que no procedió de inmediato a su aseguramiento. Sin embargo, esta versión choca con relatos de medios que, citando al general Ricardo Trevilla, señalaron un enfrentamiento previo y violento en las propias cabañas, con la muerte de dos militares. La fiscalía declaró que, debido a la contaminación de la escena, no puede validar los hallazgos reportados públicamente, como la presunta existencia de narconóminas y registros financieros del CJNG en el lugar.
La justificación oficial ha generado críticas por una aparente negligencia en el manejo de una escena del crimen de alta relevancia, donde evidencias podrían ser cruciales para investigaciones sobre la estructura y corrupción vinculada al cártel. Medios como ’24-horas.mx’ cuestionaron que, teniendo respaldo militar, no se estableciera un resguardo perimetral inmediato. La FGR anunció una investigación interna sobre posibles irregularidades de servidores públicos en el caso.
El operativo del 22 de febrero, que terminó con la muerte de ‘El Mencho’, desató una ola de violencia con narcobloqueos en al menos seis estados. La FGR mencionó ‘pérdida de vidas humanas’ en el enfrentamiento, sin precisar cifras, mientras otras versiones no confirmadas oficialmente hablan de bajas militares. La demora y la consecuente contaminación de la escena en Tapalpa ponen en duda los procedimientos de las autoridades en casos de gran impacto y la preservación de pruebas para futuras indagatorias.