Ciudad De México, 24 de marzo de 2026.- La dictaminación del denominado Plan B de la reforma electoral, iniciativa impulsada por la presidenta Claudia Sheinbaum, se encuentra pausada en el Senado de la República debido a desacuerdos entre las fuerzas políticas de la coalición oficialista. Las comisiones de Puntos Constitucionales y de Estudios Legislativos no han logrado emitir el dictamen necesario para llevar el debate al Pleno, principalmente por divergencias respecto a la fecha de la revocación de mandato y la definición del número de regidores en los ayuntamientos.
El estancamiento ha generado versiones contradictorias sobre sus causas. Ignacio Mier Velazco, presidente de la Junta de Coordinación Política (Jucopo) del Senado y miembro de Morena, descartó que la pausa responda a problemas internos con el Partido del Trabajo (PT), atribuyendo la demora a una reunión pendiente con integrantes del Instituto Nacional Electoral (INE). Sin embargo, fuentes cercanas a Alberto Anaya, dirigente nacional del PT, señalan que el desacuerdo central radica en la postura de su partido sobre la fecha para realizar la consulta de revocación de mandato.
La controversia se agudiza tras declaraciones de Ricardo Monreal, coordinador de Morena en la Cámara de Diputados, quien afirmó que en una reunión previa el PT se mostró “100% a favor” de los planteamientos, lo cual contrasta con las dudas manifestadas públicamente por los líderes laboristas en días recientes. A esto se suma la falta de claridad sobre la posición específica del Partido Verde Ecologista de México (PVEM) frente a estos puntos de conflicto, así como el resultado concreto de la reunión sostenida el 23 de marzo entre la presidenta Sheinbaum y los coordinadores parlamentarios.
En cuanto al contenido técnico de la propuesta, uno de los puntos en discusión es la modificación al número de representantes en los cabildos municipales. La iniciativa plantea establecer un rango flexible de entre 7 y 15 regidores por municipio, una medida que busca adaptarse a las diferentes dimensiones poblacionales del país, pero que requiere consenso para su aprobación en la cámara alta.
Óscar Cantón Zentina, presidente de la Comisión de Puntos Constitucionales del Senado, junto con Manuel Añorve, coordinador del PRI en la misma cámara, participan en las mesas de trabajo donde se intenta destrabar los nudos legislativos. Hasta el momento, no se ha confirmado oficialmente si la consejera presidenta del INE, Guadalupe Taddei, ya sostuvo la reunión con los senadores que podría aclarar los aspectos técnicos que frenan el avance del dictamen.
Ante este escenario, la discusión en el Pleno del Senado podría posponerse. Las fechas tentativas para el debate se ubican entre el 6 y el 10 de abril, coincidiendo con la semana de Pascua, o bien, se podría recurrir a un periodo extraordinario de sesiones antes del 30 de mayo para garantizar la conclusión del proceso legislativo de esta reforma clave para la administración federal.