Ciudad De México, 09 de junio de 2026.- El Departamento de Justicia de EE.UU. (DOJ) anunció este lunes que busca revocar la ciudadanía estadounidense a 17 personas naturalizadas acusadas de cometer fraude durante sus procesos migratorios y de haber realizado delitos graves. Entre los afectados se encuentra Andrea Marroquín, de 44 años, hija de un importante narcotraficante colombiano.
Según la investigación, Andrea Johana Marroquín Rubiano obtuvo la residencia permanente en Estados Unidos ocultando su matrimonio bígamo con un ciudadano estadounidense. Posteriormente, consiguió la ciudadanía por naturalización en 2009 tras ocultar sus delitos. Entre 2003 y 2011, la colombiana supuestamente participó en una conspiración para cometer fraude electrónico y bancario, así como lavado de dinero, utilizando fondos procedentes del narcotráfico de su difunto padre para financiar transacciones inmobiliarias fraudulentas en Miami, Florida.
La justicia estadounidense ha presentado cuatro demandas contra la inmigrante para revocar su ciudadanía. Aunque no han citado el nombre del padre de la acusada, en audiencias previas por cargos de lavado de dinero y fraude bancario se alegó que era un ‘conocido capo de la droga colombiano’ asesinado en 1998 o 1999. Se indica que la acusada heredó ganancias del narcotráfico por decenas de millones de dólares y que su tío, con quien mantenía estrecha relación, también fue condenado por fraude hipotecario en una corte federal de Florida.
Además de Marroquín, el DOJ ha acusado a otros 16 naturalizados originarios de países como Cuba, México, Jamaica, India, China, Filipinas, Haití y Somalia. Las acusaciones incluyen delitos como abuso sexual a un menor, fraude bancario y narcotráfico. La Administración de Donald Trump, que impulsó este endurecimiento de las políticas migratorias desde su regreso a la Casa Blanca en enero de 2025, informó que estas acciones legales buscan proteger a los estadounidenses.
El fiscal general interino, Todd Blanche, declaró: “Cuando los extranjeros con antecedentes penales se aprovechan del proceso de naturalización infringiendo la ley, hay consecuencias”. Por su parte, el secretario de Seguridad Nacional de Estados Unidos, Markwayne Mullin, señaló: “La ciudadanía estadounidense es un privilegio y debe ganarse honestamente. Si vienes aquí, infringes nuestras leyes y mientes en tus procedimientos migratorios, pierdes ese privilegio”.
De prosperar estos procedimientos, las 17 personas afectadas regresarían a su estatus migratorio previo y perderían todos los derechos asociados a la ciudadanía estadounidense, incluida la protección frente a la deportación.