Por Redacción
México, 19 de marzo de 2026.- Mientras diversas autoridades estatales y municipales anuncian planes técnicos y licitaciones para la gestión del agua en medio de una sequía persistente, ejidatarios de San Antonio de los Bravos, en San Luis Potosí, denunciaron corrupción y tráfico de influencias en la Comisión Nacional del Agua (Conagua). Los hechos ocurrieron entre el 15 y el 18 de marzo, en un contexto donde el 16% del territorio nacional enfrentó sequía moderada a severa durante 2025, con una recuperación parcial en el presente año.
Los ejidatarios potosinos acusaron a Conagua de favorecer a un comité alterno mediante prácticas corruptas, lo que genera una contradicción con el discurso oficial de gestión técnica del recurso hídrico. Esta denuncia pública contrasta con la instalación, por parte del gobierno de San Luis Potosí, de un Consejo Técnico Consultivo del Agua para fortalecer la administración del líquido.
Paralelamente, en el norte del país, el Sistema Descentralizado de Agua Potable y Alcantarillado (Sideapa) de Gómez Palacio, Durango, lanzó una licitación pública para la rehabilitación del emisor central y el colector San Ignacio, un proyecto que requerirá una inversión superior a los 500 millones de pesos y que involucra tuberías de 72 y 60 pulgadas de diámetro. La obra busca atender la crítica crisis de infraestructura hídrica que afecta a múltiples estados.
En la capital del país, la Secretaría de Gestión Integral del Agua (SEGIAGUA) de la Ciudad de México informó que aplicará interrupciones parciales del suministro en algunas zonas para lograr una distribución más equitativa. Esta medida se toma a pesar de que el Sistema Cutzamala reporta más del 80% de su capacidad de almacenamiento.
El panorama nacional del agua se caracteriza por estas acciones dispares: por un lado, licitaciones y consejos técnicos, y por el otro, denuncias ciudadanas por opacidad y posibles actos de corrupción en el organismo federal rector. La situación pone en evidencia los retos de coordinación y transparencia en la gestión de un recurso cada vez más escaso.