Por Redacción
Ciudad de Mexico, 17 de marzo de 2026.- Cuba enfrentó una crisis múltiple con un apagón eléctrico nacional, un sismo de 5.8 grados y un choque diplomático entre Estados Unidos y México por el apoyo a la isla, mientras el gobierno de Miguel Díaz-Canel anunció una histórica apertura a inversiones privadas de estadounidenses. El colapso del sistema electroenergético dejó sin servicio al 55% de los clientes en La Habana, con solo 3 de 16 plantas termoeléctricas operando, en medio de declaraciones del embajador estadounidense en México que criticaron el apoyo mexicano y fueron calificadas de “irrespetuosas” por su homólogo cubano.
El Ministerio de Energía y Minas de Cuba reportó una desconexión total del Sistema Electroenergético Nacional sin causa identificada inmediatamente, lo que obligó a un proceso de recuperación lento mientras la demanda supera los 3000 MW y la generación apenas alcanza 685 MW. Horas después, un sismo de 5.8 grados con epicentro a 37 km al sureste de Imías, en la provincia de Guantánamo, sacudió la región oriental sin reportarse daños materiales o víctimas, según el Servicio Sismológico de Cuba.
En el plano diplomático, el embajador cubano en México, Eugenio Martínez Enríquez, respondió a las críticas del embajador estadounidense Ronald Johnson, atribuyéndolas a “molestia por la solidaridad mexicana con Cuba”. La tensión se enmarcó en declaraciones del expresidente Donald Trump, quien afirmó que tendría “el honor de tomar Cuba” para liberarla, describiendo a la nación como debilitada, mientras el senador Marco Rubio calificó de insuficientes las reformas económicas cubanas y abogó por un cambio de régimen.
Contrastando con estas posturas, el viceprimer ministro cubano Oscar Pérez-Oliva Fraga anunció la apertura a inversiones privadas de estadounidenses y cubanos en el exterior en sectores como infraestructura y banca, un movimiento calificado de “histórico” por la presidenta mexicana Claudia Sheinbaum, quien defendió las donaciones voluntarias a Cuba a través de asociaciones civiles.
La crisis energética en Cuba se prolonga por 18 meses con apagones generalizados, exacerbados por el embargo estadounidense vigente desde 1962 que limita el acceso a combustible y repuestos. México mantiene una postura de solidaridad activa con la isla, lo que genera fricciones con la administración estadounidense en un contexto de tensiones históricas que ahora incluyen una inédita apertura económica cubana hacia inversionistas privados internacionales.