Ciudad De México, 01 de junio de 2026.- Existen versiones contradictorias sobre el estado actual de las negociaciones de paz entre Estados Unidos e Irán. Por un lado, la agencia Tasnim, vinculada a la Guardia Revolucionaria iraní, informó que el equipo negociador de Teherán suspendió las conversaciones y el intercambio de mensajes con Washington a través de un mediador.
Según la agencia iraní, la decisión se tomó “dado que el régimen sionista sigue cometiendo crímenes en el Líbano”, añadiendo que “hasta que no haya un fin de las hostilidades en el Líbano no habrá diálogo”. Esta postura fue respaldada por el ministro iraní de Exteriores, Abás Araqchí, quien afirmó: “El alto el fuego entre Irán y Estados Unidos es, sin lugar a dudas, un alto el fuego en todos los frentes, incluido el Líbano”.
En contraste, el presidente Donald Trump aseguró que “las conversaciones con la República Islámica de Irán continúan a un ritmo acelerado”. En una entrevista telefónica con NBC News, el mandatario estadounidense declaró que “no nos han informado de eso” respecto a la supuesta interrupción. Además, en una conversación con CNBC, Trump restó importancia a un eventual fin de las negociaciones, stating: “Realmente no me importa. Me da completamente igual”.
Trump subrayó que una pausa en el diálogo “no significa que vayamos a ir y empezar a lanzar bombas por todas partes”, aunque adelantó que mantendrán el bloqueo naval frente a las costas iraníes. Por su parte, se reporta que Teherán mantiene interrumpido el tráfico en el estratégico estrecho de Ormuz como represalia.
Las negociaciones bilaterales han generado notables fricciones en el Congreso de Estados Unidos. A finales de la semana pasada, la Casa Blanca había informado que ambas partes llegaron a un preacuerdo pendiente solo de la aprobación del presidente estadounidense; sin embargo, medios estadounidenses señalaron que Trump pidió enmendar algunas disposiciones del borrador.
El contexto de tensión se agrava con el anuncio del primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, sobre bombardeos contra Beirut, y el hecho de que Irán y Estados Unidos volvieron a intercambiar ataques esta madrugada, incluyendo un bombardeo estadounidense a Goruk y la isla de Qeshm, con respuesta iraní contra la base de origen.