Bogotá, 21 de junio de 2026.- Colombia define hoy su futuro político en una segunda vuelta presidencial marcada por la polarización entre el candidato oficialista de izquierda, Iván Cepeda, y el aspirante ultraderechista Abelardo de la Espriella. La jornada electoral cierra una campaña tensa derivada de los resultados de la primera ronda, donde De la Espriella aventajó a Cepeda por más de 650,000 votos.
En los comicios del pasado 31 de mayo, Abelardo de la Espriella, abogado penalista y líder del movimiento Defensores de la Patria, obtuvo el 43.7% de los sufragios. Por su parte, Iván Cepeda, senador desde hace más de una década y de 63 años de edad, se ubicó en segundo lugar con el 40.9%. La participación en esa primera instancia alcanzó el 57.9%, la cifra más alta registrada desde 1990.
El entorno del candidato del Pacto Histórico reconoció la dificultad del escenario actual. Fuentes cercanas a Cepeda señalaron que la campaña “está muy tocada” tras el revés inicial. La sorpresa fue admitida abiertamente por miembros de su equipo, quienes aseguraron que “nadie contempló qué pasaba si no ganábamos” en la primera ronda.
Gustavo Bolívar, aliado político, fue enfático al describir la situación: “Nos agarró con los calzones abajo”. En declaraciones posteriores, detalló la improvisación que debieron asumir: “No teníamos nada preparado, nada, nada. Tocó empezar a crear un eslogan, un símbolo, muchas cosas”.
La figura de Iván Cepeda carga con un histórico familiar relevante; su padre, Manuel Cepeda, quien fue senador comunista, fue asesinado el 9 de agosto de 1994 en Bogotá. En contraste, De la Espriella se presenta como una opción de derecha firme frente al gobierno saliente de Gustavo Petro.
El próximo presidente de Colombia asumirá el cargo el 7 de agosto, heredando una economía con desafíos significativos. El déficit fiscal del país es cercano al 6.7% del Producto Interno Bruto (PIB) y la deuda pública supera el 62%.