Por Redacción
Jerusalén, 21 de marzo de 2026.- Las autoridades de Israel ordenaron el cierre de sitios sagrados en la ciudad, incluyendo la Iglesia del Santo Sepulcro, el Muro de las Lamentaciones y el Monte del Templo, como medida de seguridad tras el impacto de fragmentos de un misil en la zona. La decisión, tomada por el gobierno encabezado por el primer ministro Benjamín Netanyahu, suspende el acceso a fieles y visitantes cristianos en vísperas de la Semana Santa, cuya celebración está programada para iniciar el 29 de marzo.
El incidente que motivó la restricción ocurrió el 12 de marzo, cuando fragmentos de un proyectil cayeron a pocos cientos de metros de lugares históricos de la ciudad. Según reportes de prensa, el ataque con misiles balísticos tuvo origen en Irán, aunque las fuentes gubernamentales no han detallado oficialmente la trayectoria exacta del proyectil en la noticia actual.
Como consecuencia del impacto, se registró una persona herida, de acuerdo con información publicada por el diario EL PAÍS. Sin embargo, no se han especificado detalles sobre la identidad o el estado de salud de la víctima, ni se ha confirmado si existen otros afectados más allá de este reporte inicial.
El Ministerio de Asuntos Exteriores de Israel ha emitido declaraciones relacionadas con la situación, mientras que diversos grupos religiosos, sin especificar su denominación exacta, han manifestado acusaciones respecto a los hechos. La extensión de las restricciones abarca puntos críticos de la Ciudad Vieja, generando preocupación internacional debido a la proximidad de las festividades cristianas más importantes del año.
La cancelación de las celebraciones programadas para la Semana Santa ha incrementado la polémica en torno a la seguridad en la zona. Hasta el momento, no se ha divulgado una respuesta oficial detallada por parte de las iglesias o autoridades cristianas afectadas por el cierre preventivo.
Las autoridades mantienen la medida sin haber establecido una fecha o hora exacta para la reapertura de los recintos, priorizando la evaluación de riesgos tras el ataque. La situación permanece bajo monitoreo mientras se aguardan más definiciones sobre la continuidad de las actividades religiosas en los lugares sagrados de Jerusalén.