Hermosillo, 12 de abril de 2026.- Catalina Figueroa Casillas, de 40 años, murió tras recibir un supuesto suero vitaminado por vía intravenosa en su domicilio, un evento que ocurrió la noche del 30 de marzo y que ha sido vinculado al fallecimiento de ocho personas. El caso coincide con advertencias de especialistas sobre un incremento de infecciones gastrointestinales durante la temporada de calor.
Según relatos de su hermano Diego, la víctima sintió “fuego en su cuerpo” al momento de la aplicación del suero por parte de una enfermera del equipo del doctor Jesús Maximiano Verduzco Soto, quien cuenta con cédula profesional 14446227 y registro sanitario ante la Cofepris. “Me arde todo. Siento que me estoy quemando por dentro”, expresó Catalina durante el incidente.
Tras comenzar con vómito, diarrea y una súbita bajada de presión, la familia contactó al médico, quien acudió al lugar, suministró otro suero e inyectó una sustancia para levantar la presión sin especificar cuál era. “Le inyectó una sustancia a éste para levantar la presión, aunque nunca nos dijo qué era. Pensamos que mejoraba”, detalló Diego. El galeno recomendó administrar paracetamol o trasladarla a urgencias si empeoraba.
Al agravarse los síntomas, Diego llevó a su hermana al nuevo Hospital General de Especialidades, donde le inyectaron ketorolaco y le dieron paracetamol antes de regresarla a casa. “Mi hermana era muy sana. Murió por el suero, pero también por negligencia médica. En el hospital no supieron cómo tratarla”, afirmó el familiar. Catalina permaneció 12 horas sentada en el nosocomio antes de ser pasada a urgencias durante el cambio de turno matutino.
La paciente fue trasladada posteriormente a terapia intensiva, donde sobrevivió tres noches. “Siempre estuvo consciente, hasta el último aliento de su vida. Repetía que estaba quemando por dentro”, narró Diego. En la autopsia se determinó que su hígado y riñón estaban afectados.
De manera paralela, el Dr. Gabriel E. Bojórquez Gámez, infectólogo e integrante de la Comisión Científica de la Sociedad Médica de Guadalajara, advirtió sobre el aumento de cuadros diarreicos asociados a toxinas alimentarias, bacterias, virus y parásitos debido al calor. “Norovirus y rotavirus son los más comunes y se presentan con diarrea acuosa, vómito y fiebre leve. En la mayoría de los casos se resuelven en pocos días con hidratación adecuada”, señaló el experto.