Por Redacción
Ciudad De México, 20 de marzo de 2026.- La Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) dio inicio este 19 de marzo a un paro nacional de 72 horas, marcado por el bloqueo de avenidas principales como el Paseo de la Reforma y la instalación de un plantón en el Zócalo de la capital. Las acciones de protesta, que se replicaron en otros estados como Baja California con la toma de la caseta Tecate-Tijuana, buscan presionar al gobierno federal para atender demandas relacionadas con la abrogación de la Ley del ISSSTE de 2007, la eliminación de las UMAs y Afores en el sistema de pensiones, así como mejoras salariales.
El movimiento magisterial ha generado un impacto significativo en la dinámica urbana y comercial de la Ciudad de México. Comerciantes locales del Zócalo reportaron una caída de alrededor del 80 por ciento en sus ventas debido a la disminución del flujo de personas en la zona afectada por el plantón. Gerardo Cleto López Becerra, presidente del Consejo para el Desarrollo del Comercio en Pequeño, se encuentra entre los actores que han sentido las consecuencias económicas de estas movilizaciones, mientras que la Subsecretaría de Control de Tránsito de la Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC) ha tenido que gestionar las alteraciones en la vialidad.
En medio de las protestas, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo reconoció al magisterio, pero argumentó limitaciones presupuestales para atender la totalidad de las exigencias presentadas por los docentes. Aunque la administración federal ha basificado a un millón de profesores, la CNTE mantiene su postura sobre la necesidad de reformar el sistema de pensiones hacia un modelo solidario y derogar la legislación actual del ISSSTE. Hasta el momento, no se ha detallado una respuesta oficial concreta de la Secretaría de Educación Pública (SEP) o de la Secretaría de Gobernación respecto a estas demandas específicas.
Las acciones de los maestros de la CNTE comenzaron aproximadamente entre las 8:00 y 10:00 horas del día anterior, extendiéndose como parte de una estrategia nacional que incluye bloqueos en múltiples entidades. La movilización pone a prueba la capacidad de diálogo del ejecutivo federal, encabezado por Sheinbaum, quien enfrenta el desafío de conciliar las reivindicaciones del sector educativo con las restricciones financieras del gobierno.
El contexto de este paro se desarrolla en un escenario donde persisten incertidumbres sobre la magnitud exacta de la participación en la capital y los detalles precisos de las mejoras salariales solicitadas. Asimismo, la situación mantiene en alerta a sectores comerciales y usuarios de las vías afectadas, mientras se espera que las siguientes 72 horas definan el rumbo de las negociaciones entre la coordinadora y las autoridades federales.