Por Redacción
Washington D.C. (Reuniones Presenciales) Y Videoconferencias, 17 de marzo de 2026.- El gobierno de México, encabezado por el secretario de Economía, Marcelo Ebrard, inició este miércoles la primera ronda formal de conversaciones con Estados Unidos para la revisión del Tratado México-Estados Unidos-Canadá (T-MEC), en un ambiente marcado por declaraciones del presidente Donald Trump que acusan a los cárteles de “dirigir México”. La delegación mexicana, que sostuvo una reunión previa vía Zoom el martes, lleva una propuesta oficial que busca la permanencia del acuerdo y la eliminación de aranceles, bajo la consigna de mantener “cabeza fría y firmeza”.
Las negociaciones, que se desarrollan en la capital estadounidense, involucran a Ebrard, al subsecretario de Comercio Exterior, Luis Rosendo Gutiérrez, y al representante comercial de Estados Unidos, Jamieson Greer. La estrategia mexicana fue aprobada directamente por la presidenta Claudia Sheinbaum, quien afirmó buscar siempre una buena relación con el gobierno de Estados Unidos, aunque advirtió que defenderá la soberanía nacional ante cualquier desacuerdo.
El proceso diplomático se ve ensombrecido por las recientes declaraciones del presidente Trump, quien en entrevistas afirmó: “Me ofrecí a deshacerme de los cárteles en México y, por alguna razón, ella no quiere hacer eso. Los cárteles nos guste o no dirigen México”. Estas afirmaciones contrastan con la postura oficial de la administración de Sheinbaum, que sostiene que en México “manda el pueblo” y ha rechazado categóricamente cualquier intervencionismo extranjero en asuntos de seguridad interna.
Más allá del intercambio verbal, el contexto de las negociaciones incluye la preparación por parte de México de una iniciativa anticorrupción para cumplir con el capítulo 27 del T-MEC, que obliga a los países miembros a implementar reformas legales contra la corrupción y la impunidad. Este punto podría ser un elemento de presión o intercambio durante las discusiones comerciales.
Hasta el momento, no se han revelado detalles específicos de la propuesta mexicana para la eliminación de aranceles, ni la posición concreta que llevará Estados Unidos a la mesa. Tampoco está clara la participación y postura de Canadá en esta etapa de la revisión del tratado trilateral. Se espera que, tras esta primera ronda en Washington, los equipos técnicos continúen el diálogo para definir la agenda de una posible llamada entre los mandatarios Sheinbaum y Trump.
El éxito de estas negociaciones es crucial para la estabilidad económica de la región, en un momento de alta incertidumbre geopolítica. La capacidad de México para separar los temas comerciales de las tensiones en seguridad será determinante para el futuro del T-MEC, un acuerdo que rige el flujo de bienes y servicios por más de 1.3 billones de dólares anuales en Norteamérica.