Por Redacción
Tijuana, 09 de agosto de 2026.- El primer foro regional Diálogos por la Seguridad se realizó en Tijuana, Baja California, en la sede del Sindicato de Trabajadores de la Industria de la Radiodifusión, Televisión, Telecomunicaciones, Similares y Conexos de la República Mexicana (STIRTT). El evento fue organizado por la dirigencia nacional del PRI, encabezada por Alejandro Moreno y Carolina Viggiano, junto con Álvaro Aldrerete, presidente de este instituto político en Baja California.
Durante el encuentro, los exgobernadores Miguel Alonso Reyes, Rubén Moreira Valdez y Rolando Zapata Bello coincidieron en que el fortalecimiento de las policías locales debe estar en el centro del debate. Por su parte, el especialista Alberto Capella señaló que el problema de la seguridad es la centralización de las instituciones y el desmantelamiento de las policías.
Los ponentes coincidieron en que “para lograr la paz se requiere mejorar las prisiones, elevar los salarios de los policías, mayor coordinación entre la Federación y los gobiernos locales, garantizar transparencia y un Acuerdo de Coordinación Estratégica con Estados Unidos y Canadá”.
Miguel Alonso Reyes recordó que durante su gestión se lograron cambios inmediatos con el acompañamiento de la sociedad civil. El exmandatario planteó destinar más presupuesto y equipamiento a las policías municipales, impulsar una reforma integral y modernizar los centros penitenciarios, además de tipificar nuevas formas de delito, como el reclutamiento forzado de infantes, y establecer mecanismos para atacar las redes financieras del crimen organizado.
Rubén Moreira Valdez, diputado de Coahuila, advirtió que “México enfrenta un problema de seguridad que no puede resolverse únicamente con discursos o campañas”. Sostuvo que recuperar la paz exige atender integralmente las causas, fortalecer a las policías, mejorar el sistema penitenciario y establecer una verdadera coordinación entre los gobiernos federal, estatales y municipales.
Moreira Valdez señaló que la percepción de inseguridad continúa siendo elevada en distintas ciudades del país y destacó que, en algunos casos, nueve de cada 10 habitantes se sienten inseguros. Indicó que los gobiernos estatales tienen un papel fundamental en la construcción de condiciones de seguridad, mientras los municipios enfrentan limitaciones para atender por sí solos un problema de esta magnitud, por lo que llamó a modernizar las instituciones de seguridad, invertir en infraestructura penitenciaria y mejorar las condiciones laborales de los policías.