Ciudad De México, 12 de julio de 2026.- El gobernador de Michoacán, Alfredo Ramírez Bedolla, de Morena, ha planteado la discusión sobre la conveniencia de desaparecer las corporaciones locales de policía. La propuesta surge tras las detenciones de los mandos de la policía de Zacapu, Raúl N y Jorge Antonio N, quienes son parte supuestamente de la estructura del Cartel Jalisco Nueva Generación (CJNG).
Los mandos detenidos están implicados, según las investigaciones, en el atentado que cobró la vida de cinco agentes estatales en junio, cerca del municipio de Zacapu, en la meseta purépecha. El caso de los agentes asesinados en junio dejó otros ocho policías detenidos, de otro municipio, días después del atentado.
El gobernador Bedolla trasladó su petición sobre desaparecer policías municipales a la presidenta Claudia Sheinbaum, de su mismo partido. “En un momento dado, se debería quizá pensar que desaparezcan las policías municipales de todo el país y que la Guardia Nacional asuma funciones de policías nacionales”, declaró el mandatario estatal.
Esta postura contrasta con la estrategia del Gobierno federal, la cual parece ir por el lado contrario al que plantea Bedolla. Desde su llegada en octubre de 2024, el Gabinete de Seguridad, de la mano del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública, ha señalado que el refuerzo de las capacidades policiales a nivel regional y local es imprescindible.
La violencia prende ahora de nuevo en Michoacán, en la meseta purépecha, con el asesinato de los cinco policías estatales. La entidad se consolida como piedra de toque de la Administración Sheinbaum en materia de seguridad, igual que Sinaloa. Además, las autoridades han detenido a los escoltas del alcalde de Uruapan, Carlos Manzo, asesinado a finales del año pasado, por la sospecha de que no le cuidaron debidamente.