Ciudad De México, 02 de junio de 2026.- El Tribunal de Arbitraje Deportivo (TAS) se pronunció tras la apelación de la Federación Mexicana de Fútbol (FMF) contra la FIFA y resolvió parcialmente anular la clausura de las gradas impuesta al Tricolor por el grito homofóbico de aficionados.
La Formación Arbitral del TAS estimó parcialmente la apelación y anuló la clausura del 15 por ciento de las gradas para el próximo partido de Nivel A de la FIFA que dispute el equipo mexicano. Sin embargo, el tribunal determinó que la FMF aún debe pagar multas de 60 mil y 80 mil francos suizos, equivalentes a unos 76 mil 235 y 101 mil 656 dólares respectivamente.
El origen de las sanciones se remonta a tres partidos amistosos disputados en el verano de 2024 contra Bolivia, Uruguay y Brasil, donde el Sistema de Vigilancia Antidiscriminación de la FIFA reportó el uso del cántico homofóbico por parte de aficionados mexicanos, lo que provocó la interrupción temporal de dos de esos encuentros. En septiembre de 2024, la Comisión Disciplinaria de la FIFA declaró responsable a la federación e impuso la multa de 60 mil francos y el cierre parcial, decisión confirmada posteriormente por la Comisión de Apelación de ese organismo.
Posteriormente, el grito fue reportado en otro partido amistoso en octubre de 2024 contra Estados Unidos, generando un nuevo procedimiento que derivó en noviembre de 2024 en una multa adicional de 80 mil francos suizos, también confirmada en apelación interna. Ante esto, la FMF presentó dos recursos ante el TAS en marzo y junio de 2025, argumentando que ha realizado los “mayores esfuerzos posibles para educar, prevenir y erradicar el cántico”.
En su defensa, la federación mexicana sostuvo que las sanciones automáticas no son eficaces para influir en el comportamiento de los aficionados ni para disuadir la reincidencia, solicitando sustituir las penas por un plan de acción conjunto con la FIFA. La FMF llegó a señalar que los incidentes fueron de “carácter aislado y de corta duración”.
No obstante, durante la audiencia presencial celebrada en Miami el 3 de marzo de 2026, la Formación Arbitral del TAS, tras examinar las imágenes de los partidos, observó que la conducta de los aficionados fue de forma “masivamente colectiva y mayoritaria”, y que no fue solo de carácter coyuntural. Pese a ello, el tribunal reconoció la “singularidad de la situación” al emitir su fallo que elimina la sanción de cierre de estadio pero mantiene las penalizaciones económicas.