Ciudad De México, 04 de abril de 2026.- El Gobierno de México y el líder de Morena en el Senado, Ignacio Mier, rechazaron el informe del Comité de Desapariciones Forzadas de la ONU sobre la situación en el país, calificándolo de parcial, sesgado y tendencioso. En contraste, organizaciones de la sociedad civil ofrecieron un respaldo pleno al documento y criticaron la actitud defensiva del Estado.
Un día antes del cuestionamiento del legislador, las secretarías de Gobernación (Segob) y de Relaciones Exteriores (SRE) reprobaron el informe. Por su parte, Ignacio Mier afirmó que la ONU emite documentos con una “miopía alarmante” y declaró que es “inaceptable, tendencioso e injerencista su informe sobre Desaparecidos en México”.
El senador acusó incongruencias en el organismo internacional por mantener un “silencio cómplice” ante conflictos en Gaza, Ucrania y Líbano, mientras critica la situación en México. Mier pidió “dejar a un lado la retórica tendenciosa” y actuar con “coherencia con la paz mundial”.
El informe de la ONU refiere casi 133 mil personas desaparecidas acumuladas y detalla problemas estructurales como búsquedas ineficientes y tardías, investigaciones incompletas, falta de planes integrales, protección insuficiente a familias y colectivos, e impunidad persistente.
Frente al rechazo oficial, las organizaciones de la sociedad civil señalaron que la descalificación de los hallazgos técnicos no altera la realidad de una impunidad que sitúan entre más del 98% y más del 99% en estos casos. Los grupos afirmaron que la soberanía se ejerce cumpliendo los tratados, no desacreditando las recomendaciones de los organismos de los cuales México es parte voluntaria.
Las organizaciones criticaron que el Estado ha fallado sistemáticamente para atender la crisis, citando problemas en el Banco Nacional de Datos Forenses y la acumulación de más de 83 mil cuerpos y restos de personas sin identificar en instituciones forenses. “Cualquier avance normativo es, en la práctica, insuficiente”, indicaron.
Ante esta situación, los grupos civiles hicieron un llamado enérgico al gobierno para abandonar la actitud defensiva y reconocer la magnitud de la crisis que el Comité ha elevado a la Asamblea General de la ONU. Asimismo, aceptaron la asistencia técnica internacional propuesta, reconociendo que las capacidades de México han sido superadas.