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Washington D.C., 02 de abril de 2026.- El presidente Donald Trump anunció que la ofensiva militar contra Irán continuará durante “dos o tres semanas más” hasta alcanzar todos los objetivos establecidos. En su primera dirección formal a la nación de su segundo término, transmitida en horario estelar desde la Casa Blanca, el mandatario afirmó que el conflicto, activo durante 32 días, está cerca de concluir.
“Gracias al progreso que hemos logrado, puedo decir esta noche que estamos en camino de completar todos los objetivos militares de Estados Unidos pronto, muy pronto”, declaró Trump. El presidente sostuvo que las fuerzas armadas iraníes han sido neutralizadas: “Lo hemos hecho todo; su marina se ha ido. Su fuerza aérea se ha ido. Sus misiles están casi agotados o derrotados”. Trump añadió que estas acciones “paralizarán al ejército de Irán, aplastarán su capacidad para apoyar a representantes terroristas y les negarán la capacidad de construir una bomba nuclear”, sentenciando: “Vamos a devolverlos a la edad de piedra, a donde pertenecen”.
En respuesta directa al discurso, el ejército iraní prometió lanzar ataques “devastadores” contra Israel y Estados Unidos. Según reportes, Irán amenazó con llevar a ambas naciones a la “humillación, deshonra, arrepentimiento permanente y seguro, y rendición”. Mientras tanto, nuevas explosiones sacudieron Irán este jueves; en Teherán, los bombardeos dañaron gravemente el Instituto Pasteur y hicieron temblar distintos barrios. Por su parte, el ejército israelí repelió disparos de misiles procedentes de Irán y de Hezbolá, lamentando cuatro heridos leves en la zona de Tel Aviv, mientras que los Emiratos Árabes Unidos informaron haber interceptado 19 misiles y 26 drones.
La tensión ha provocado reacciones inmediatas en los mercados financieros. Wall Street abrió en rojo, con el Dow Jones de Industriales cayendo un 1.28%, perdiendo 596 puntos hasta ubicarse en 45,969 unidades. En contraste, el petróleo intermedio de Texas (WTI) para mayo subió casi un 13%, alcanzando los 112.93 dólares el barril. Desde China, las autoridades pidieron detener “inmediatamente” los ataques en Oriente Próximo. Mao Ning, portavoz del Ministerio de Exteriores chino, indicó que “la vía militar no resuelve ningún problema”, enfatizando que “no hay solución militar alguna” y que “la violencia no va en interés de ninguna de las partes”. Junto con Bahrein, China planteó una propuesta de cinco puntos para un alto el fuego, la reapertura del estrecho de Ormuz y el inicio de negociaciones de paz.
En medio de la escalada, las autoridades iraníes detuvieron en su casa en Teherán a Nasrin Sotoudeh, destacada abogada y activista de derechos humanos. Agentes incautaron dispositivos electrónicos de Sotoudeh y su esposo durante el operativo. Antes de su detención, la activista describió la situación en la capital: “La ciudad está abandonada. Una ciudad en la que, en caso de ataque, no suena ninguna sirena de alarma ni existe refugio alguno”. Sotoudeh criticó duramente al gobierno: “Un Gobierno que pretendía, de manera insensata, utilizar la energía nuclear para generar electricidad ha puesto, debido a su obstinación absurda, todo el sistema eléctrico del país en riesgo de colapso. Un gobierno que durante medio siglo ha coreado consignas de muerte contra otros países nos ha expuesto a la muerte”.
A pesar de las declaraciones de victoria de Trump, la percepción en tierra es incierta. Un operador de bolsa de 30 años en Teherán comentó: “Trump dice muchas cosas. Es muy difícil leerle la mente y parece que cambia de opinión todo el tiempo, así que no se puede predecir lo que va a pasar. Pero abandonar la guerra en esta situación es una victoria para la República Islámica”. Trump, por su parte, declaró que Estados Unidos no depende del petróleo del Golfo y urgió a otros países a comprar energía estadounidense.