Ciudad De México, 28 de marzo de 2026.- El Servicio de Administración Tributaria (SAT), en coordinación con la Secretaría de Energía (SENER), la Comisión Nacional de Energía (CNE) y la Agencia de Transformación Digital y Telecomunicaciones (ATDT), puso en marcha un nuevo mecanismo para combatir el huachicol fiscal y el mercado ilícito de combustibles. La estrategia consiste en la implementación obligatoria del “Complemento Concepto para la facturación de Hidrocarburos y Petrolíferos”, el cual debe incorporarse en cada Comprobante Fiscal Digital por Internet (CFDI) que se emita por la venta de estos productos.
De acuerdo con lo informado por las autoridades federales, este requisito entró en vigor el 24 de abril de 2026. El nuevo esquema obliga a los establecimientos y permisionarios a contar con un permiso vigente ante la Comisión Nacional de Energía para poder certificar sus facturas electrónicas. Si los datos del permiso, el Registro Federal de Contribuyentes (RFC) o la clave del producto no coinciden con la lista diaria de permisos vigentes, el comprobante no podrá ser certificado.
El SAT indicó que esta herramienta digital busca garantizar la trazabilidad de los combustibles, fortalecer la recaudación y frenar prácticas ilícitas como el robo, la corrupción y el contrabando técnico de gasolina regular, premium y diésel. En un comunicado, la autoridad fiscal señaló que la medida forma parte de una estrategia integral para dar certeza a la población sobre la legalidad en la comercialización de hidrocarburos y asegurar que la venta se realice de manera lícita y transparente.
Antes de la fecha de entrada en vigor, las autoridades invitaron a los permisionarios de venta de combustibles a verificar la vigencia de sus autorizaciones ante la CNE y a regularizar su situación en caso de ser necesario. Esta acción se suma a los operativos previos reportados en julio de 2025, donde se desarticuló una red dedicada al robo de hidrocarburos, reforzando la ofensiva del Gobierno de México contra la evasión fiscal en el sector energético.
Con esta disposición, todas las empresas del sector que comercialicen combustibles en territorio nacional deberán adaptar sus sistemas de facturación para incluir el nuevo concepto, bajo la supervisión conjunta del SAT, la SENER, la CNE y la ATDT. La medida representa un cambio sustancial en los controles fiscales para el año 2026, vinculando directamente la capacidad de facturación con el estatus regulatorio de cada estación de servicio.