Por Redacción
Ciudad De México, 20 de marzo de 2026.- Tres iniciativas legislativas fueron presentadas recientemente en el Congreso con el objetivo de regular aspectos del consumo y la tecnología que afectan a la población, abarcando desde el acceso a comida en eventos masivos hasta la protección de menores en redes sociales y el combate a comisiones bancarias abusivas.
La diputada local de Morena, Elizabeth Mateos Hernández, presentó una propuesta para permitir el ingreso de comida propia a conciertos y eventos con aforos mayores a 10 mil personas en la Ciudad de México. La legisladora argumentó que esta medida busca combatir los precios excesivos de alimentos dentro de los recintos y evitar la desigualdad entre los asistentes, quienes actualmente deben adquirir productos a costos elevados.
En el ámbito federal, el diputado Ernesto Sánchez, del Partido Acción Nacional (PAN), presentó una iniciativa en la Cámara de Diputados (San Lázaro) para prohibir el acceso a redes sociales a menores de 16 años. El propuesta tiene como finalidad frenar riesgos como la adicción, el ciberacoso, el grooming y el sexting, problemas que han cobrado relevancia en la agenda pública respecto al uso de tecnología por parte de adolescentes.
Por su parte, el diputado local Alberto Martínez Urincho, también de Morena, presentó una iniciativa dirigida a regular y sancionar los cobros excesivos realizados por instituciones bancarias. Esta propuesta surge ante el incremento de quejas registradas ante la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (Condusef). La iniciativa ya fue turnada a la Comisión de Administración Pública Local para su análisis.
Los datos que motivan estas acciones legislativas revelan un contexto de tensión en el consumo. Durante 2025, se registraron 23 millones de pesos en comisiones y tarifas cuestionadas, mientras que las reclamaciones ante la Condusef únicamente en la Ciudad de México alcanzaron la cifra de 40,688. Además, los fraudes bancarios superaron los 2.4 millones en el mismo periodo, lo que subraya la urgencia de mecanismos de protección más estrictos.
Estas tres propuestas, aunque independientes en su temática y ámbito de aplicación (local o federal), convergen en la búsqueda de establecer marcos regulatorios que protejan el bolsillo y la seguridad digital de los ciudadanos frente a prácticas consideradas abusivas o riesgosas por los legisladores.