Por Redacción
Asunción, 19 de marzo de 2026.- La Cámara de Diputados de Paraguay ratificó este martes 18 de marzo el acuerdo comercial entre el Mercosur y la Unión Europea, completando así el proceso de aprobación legislativa en los cuatro países fundadores del bloque sudamericano. La sesión, celebrada en la capital paraguaya, concluyó con 57 votos a favor, lo que permite la eliminación gradual de más del 90% de los aranceles bilaterales y la creación de una zona de libre comercio que integrará a más de 700 millones de consumidores.
Con esta decisión, Paraguay se suma a Argentina, Uruguay y Brasil, que ya habían dado luz verde al tratado en sus respectivos congresos durante las últimas semanas. El viceministro de Relaciones Exteriores de Paraguay, Miguel Ángel Aranda Daroczi, destacó la importancia histórica del momento tras más de 25 años de negociaciones, señalando que el acuerdo representa una política de Estado que trasciende las administraciones de turno y abre nuevas oportunidades para el sector productivo nacional.
El diputado oficialista Juan Manuel Añazco, quien actuó como miembro informante del proyecto, enfatizó que la aprobación legislativa es el primer paso para que los beneficios económicos comiencen a materializarse. “Hemos cumplido con nuestra parte institucional; ahora corresponde a los organismos europeos activar los mecanismos para la entrada en vigor, lo cual se prevé podría ocurrir en los próximos meses”, declaró el legislador tras la votación.
El acuerdo incluye salvaguardas específicas para el sector agrícola y ganadero europeo, una concesión clave para superar la resistencia de países como Francia e Irlanda. No obstante, para el Mercosur, el pacto garantiza un acceso preferencial a un mercado tradicionalmente protegido, beneficiando fundamentalmente a los productos primarios de la región. Carlos Pedretti, productor representante de la Asociación Rural del Paraguay, expresó optimismo sobre el impacto en las exportaciones de carne y granos, aunque advirtió sobre la necesidad de acompañar la apertura con medidas de competitividad industrial.
Se estima que la implementación plena del tratado incrementará el Producto Interno Bruto (PBI) de los países miembros y potenciará las exportaciones en un 4%, según proyecciones de los ministerios de economía de la región. La alianza entre ambos bloques representa cerca del 25% del PBI mundial y el 35% del comercio global, consolidándose como el mayor acuerdo de libre comercio alcanzado por el Mercosur desde su fundación en 1991.
La entrada en vigor definitiva del acuerdo queda ahora supeditada a la ratificación final por parte de los parlamentos nacionales de los Estados miembros de la Unión Europea y la aprobación del Consejo Europeo. Mientras se completan estos trámites reglamentarios en Bruselas, las autoridades políticas evalúan la posibilidad de una aplicación provisional de ciertas cláusulas comerciales para no dilatar los beneficios económicos ya negociados.