Por Redacción
Washington D.C., Estados Unidos (Para La Reunión Principal). También Se Menciona París Como Lugar De Una Reunión Del Representante Estadounidense Con China., 18 de marzo de 2026.- El gobierno mexicano inició formalmente las negociaciones para la revisión del Tratado México-Estados Unidos-Canadá (T-MEC) en un clima de tensión, luego de que el representante comercial estadounidense, Jamieson Greer, cancelara una reunión inicial por estar en París en pláticas con China, un gesto calificado como un “desaire”. El secretario de Economía, Marcelo Ebrard, viajó a la capital estadounidense para sostener este miércoles la primera ronda de conversaciones oficiales con Greer, designado por el presidente Donald Trump, donde la postura mexicana buscará la permanencia del acuerdo y la eliminación de los elevados aranceles que afectan a la industria automotriz.
La agenda negociadora se activó tras una reunión preparatoria virtual entre equipos técnicos realizada el martes, según confirmó el propio Ebrard a través de la red social X. Sin embargo, analistas y fuentes diplomáticas destacaron que una cita previa, planeada para el lunes o martes, no se concretó porque Greer se encontraba en Francia atendiendo negociaciones comerciales con China. “Remarcó el desaire estadounidense al no realizarse la reunión inicial”, señaló el embajador en retiro Agustín Gutiérrez Canet, quien interpretó el hecho como una señal de que la administración Trump tiene otras prioridades.
El contexto de las pláticas está marcado por el proteccionismo comercial de Washington, ejemplificado en los aranceles del 25% impuestos por Trump a los automóviles no fabricados en Estados Unidos. Según datos de la industria recopilados por *Automotive News* y citados por portales mexicanos, estas medidas han costado a la industria automotriz mundial cerca de 35,400 millones de dólares (aproximadamente 624,891 millones de pesos). La armadora japonesa Toyota, por ejemplo, habría pagado al menos 16,637 millones de pesos en estos gravámenes hasta marzo de 2026.
Para México, la revisión del T-MEC es un proceso estratégico de primera importancia, dado que más del 80% de sus exportaciones tienen como destino Estados Unidos. El analista Manuel Herrejón consideró que esta negociación es “decisiva para la competitividad de Norteamérica” y que, si bien México cuenta con una posición favorable por el fenómeno del *nearshoring* o relocalización de cadenas productivas, también enfrenta retos internos que debe superar.
La administración de la presidenta Claudia Sheinbaum aprobó el plan de negociación que ahora ejecuta Ebrard, quien tiene previsto proponer en Washington la eliminación de los aranceles automotrices como parte de una “hoja de ruta” para modernizar el tratado. Hasta el momento, no se ha detallado la posición específica de Canadá en esta fase inicial, ni la agenda concreta que llevará la delegación estadounidense a la mesa.
El inicio de las conversaciones ocurre en un escenario de rivalidad estratégica entre Estados Unidos y China, lo que añade complejidad a la dinámica trilateral. La cancelación de la primera reunión y el posterior encuentro en París del negociador estadounidense son interpretados como una muestra de la volatilidad que podría caracterizar este proceso de revisión, crucial para el futuro económico de la región.