Por Redacción
La República, 18 de marzo de 2026.- La presidenta Claudia Sheinbaum envió al Senado una nueva reforma electoral denominada ‘Plan B’, que modifica las reglas para la revocación de mandato presidencial, ajusta la integración de los cabildos municipales e introduce límites de gasto para los congresos estatales. La iniciativa, presentada tras el rechazo de una propuesta más profunda, busca reducir costos y permitir que la jefa del Ejecutivo realice proselitismo durante el proceso de revocación, lo que ha generado críticas de la oposición y analistas.
La propuesta establece que la consulta de revocación de mandato, si es solicitada, deberá coincidir con las elecciones intermedias, con el objetivo de ahorrar recursos. Además, modifica el marco legal para permitir que la presidenta pueda hacer campaña política durante ese proceso, una disposición que sus detractores ven como una ventaja electoral para Morena y su lideresa.
En cuanto a los gobiernos municipales, la iniciativa propone que el número de regidores en los cabildos oscile entre 7 y 15, según el tamaño de la población. Sin embargo, la versión original omitió la palabra ‘paritario’, lo que generó una ola de críticas por interpretarse como un intento de eliminar la paridad de género en la integración de los ayuntamientos. La Presidencia de la República corrigió el texto, señalando que se trató de una omisión sin intención de prescindir de esa disposición constitucional.
La secretaria de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez, defendió la iniciativa al señalar que busca ‘reducir costos y privilegios’. Por su parte, la senadora de Morena, Laura Itzel Castillo Juárez, argumentó que la propuesta ‘fortalece los mecanismos de participación ciudadana’. El Partido Verde Ecologista de México (PVEM) y el Partido del Trabajo (PT) han manifestado su apoyo, lo que allanaría el camino para su aprobación en el Congreso.
No obstante, las críticas persisten. El analista Elías Lixa señaló que, en estados como Yucatán, la reducción de regidores en ciudades como Mérida se vería compensada con un aumento en 221 regidores en el interior del estado, contradiciendo el discurso oficial de ahorro. La oposición política y diversos analistas consideran que el verdadero propósito de la reforma es crear un mecanismo que beneficie electoralmente al partido en el poder y a la propia presidenta Sheinbaum.
El contexto de esta iniciativa se remonta a la incorporación de la revocación de mandato en la Constitución en 2019 y su primer ejercicio en 2022, cuando participaron 16.5 millones de ciudadanos (17.7% del padrón) y el entonces presidente Andrés Manuel López Obrador obtuvo 15.159 millones de votos a favor de su permanencia (91.8%). La nueva propuesta llega en un momento en que Sheinbaum, quien obtuvo 35.9 millones de votos (59.75%) en las elecciones de 2024, busca consolidar su proyecto político frente a una oposición fragmentada.