Edzná, Campeche, Campeche, México, 11 de febrero de 2023. Andrés Manuel López Obrador, presidente Constitucional de los Estados Unidos en la Imposición de la Condecoración de la Orden Mexicana del Águila Azteca al presidente de la República de Cuba, Miguel Díaz-Canel Bermúdez. Foto: Presidencia
Por Redacción
Ciudad de Mexico, 17 de marzo de 2026.- Un colapso total del sistema eléctrico nacional sumió a Cuba en un apagón masivo que afectó a alrededor de 10 millones de personas el lunes, agravado horas después por un sismo de magnitud 6.0, en medio de una severa crisis energética y de una inusual confirmación de diálogos con Estados Unidos. La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, anunció una donación personal y el apoyo oficial a una campaña de ayuda, una medida que polarizó la política interna mexicana, mientras el expresidente Andrés Manuel López Obrador y el actual mandatario estadounidense, Donald Trump, intervinieron en el debate sobre la situación de la isla.
El apagón, el sexto de carácter nacional en los últimos dieciocho meses según reportes, ocurrió alrededor de las 13:40 horas locales del lunes 16 de marzo, paralizando completamente al país. La Unión Eléctrica (UNE) de Cuba informó sobre el colapso sin especificar una causa técnica precisa. Apenas once horas después, a las 00:28 del martes 17, un sismo con epicentro a 37 kilómetros al sureste de Imías, en la provincia de Guantánamo, sacudió la región oriental, añadiendo más tensión a la emergencia. El Centro Nacional de Investigaciones Sismológicas (CENAIS) de Cuba reportó una magnitud de 6.0, mientras que el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS) la ubicó en 5.8.
En respuesta a la crisis, la presidenta mexicana, Claudia Sheinbaum, declaró que realizará una donación personal y que el gobierno mexicano apoyará los esfuerzos de la asociación civil ‘Humanidad con América Latina’ para recaudar ayuda. “Vamos a apoyar esa iniciativa y también, de manera personal, voy a hacer una donación”, afirmó Sheinbaum. Su antecesor y líder moral de su partido, Andrés Manuel López Obrador, había instado un día antes a la solidaridad con el pueblo cubano, criticando el bloqueo económico estadounidense como la raíz de los problemas.
Estas declaraciones desataron una inmediata reacción de la oposición política y medios críticos en México, quienes cuestionaron el destino y la transparencia de las donaciones, argumentando que los recursos podrían terminar beneficiando al gobierno cubano en lugar de a la población. Senadores de Morena, el partido en el poder, salieron en defensa de la postura oficial, subrayando el principio de solidaridad entre pueblos.
De manera paralela, se confirmó un giro inesperado en la diplomacia entre Cuba y Estados Unidos. Tras una primera negativa oficial, el presidente cubano, Miguel Díaz-Canel, y el viceprimer ministro, Oscar Pérez-Oliva Fraga, admitieron que efectivamente se están llevando a cabo conversaciones con la administración de Donald Trump, tal como el mandatario estadounidense había afirmado previamente. Este diálogo ocurre en un contexto donde Washington mantiene una presión económica y un bloqueo energético sobre la isla, factor al que las autoridades cubanas atribuyen la crítica situación de su sistema eléctrico, caracterizado por frecuentes apagones de hasta quince horas diarias en los últimos tiempos.
La crisis energética ha impulsado al gobierno de La Habana a anunciar, de forma casi simultánea, una apertura a las inversiones de su propia diáspora, marcando un posible cambio estratégico para atraer capitales ante la agudización de la escasez. Mientras tanto, la población cubana enfrenta la restauración gradual e incierta del servicio eléctrico, en lo que se perfila como una de las pruebas más duras para la infraestructura nacional en años recientes.